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INDIA 2018

CRONICAS DEL VIAJE

PRIMERAS IMPRESIONES

 

Gente caminando entre los coches, otros encima de los camiones, intentos de adelantar por todas partes y pitidos, mil y un pitidos. En Calcuta solo he escuchado silencio a las 4 de la mañana que me he despertado por el calor. Cláxones constantes.
Y ya estamos empapados de sudor, chorreando mejor dicho. Una humedad que lo flipas condimentada con 40 grados ricos ricos, combinación expectacular. ;) Embutidas en habitaciones que parecen del siglo pasado. Como nos dice don Josepe, gran oportunidad de curar las heridas de la burguesía, el hospital donde los que vivimos entre algodones nos empezamos a curar y a valorar lo que tenemos...
Y es que calles llenas de basura, una fauna extensa habita Calcuta: vacas, ratas, gatos perros, cabras, cerdos... Todos, personas y animales viviendo entre suciedad y contaminación. Tendederos en todas las ventanas y gente que como hogar tiene esa esquina de la acera. ¿Lo podéis imaginar?
Y luego esta esa lluvia que se manifiesta como una nube negra enviada por Dios y olvídate del pelo limpio. Lo mejor llega luego cuando las alcantarillas se atascan y hay que bucear básicamente. Ayer el agua nos llegaba a los tobillos.
Pero nada de esto es una queja Papá. No os preocupéis por nada. Nos estamos curtiendo de lo lindo y estamos muy muy felices.
Primera misa en India en la casa de la madre Teresa de Calcuta, con sus restos mortales en la capilla. Cantando el coro a pleno pulmón... Ese equipo!!!! Y Jesús entre nosotros pidiéndole que nos enseñe a amar como Él, hasta el infinito. Que nos enseñe a mirar a los enfermos como a iguales. Porque somos nosotros los enfermos de corazón que no sabemos querer a la gente que tenemos cerca y nos vamos hasta el otro lado del mundo para aprender de unas monjitas que son ejemplo de caridad y servicio desinteresado. Qué bien que esa Hora Santa al día y la comunión, que nos ayudan a tenerlo cerca. Gracias por quedarte en el sagrario para nosotros... gracias.
Pero sigo el relato:
Hoy, sábado día que hemos empezado los voluntariados: espectacular. Unos en casas de huérfanos, otros en escuelas, en residencias de ancianos, en psiquiátricos, casas de discapacitados. Ha habido muchas reacciones, unos más tímidos, otros en su salsa, pero todos impactados, impactados por la pobreza y humildad de sus vidas. De cómo viven de manera sencilla, y cómo cuando saludas y dices "Hello" sacas varias sonrisas. Y si les cantas y bailas ni te digo. Por ejemplo Mer que está con enfermos terminales me dice: "ha sido duro ver tan de cerca a la muerte, pero estando ahí no te paras a pensar si bien o mal, simplemente intentas dar lo de ti". Almu de mi habitación me cuenta que el idioma del tacto y las sonrisas para los enfermos son claves para una comunicación super enriquecida. "He estado con una chica ciega que solo con tocarle
las manos ya se le dibujaba una sonrisa en los labios y se deshacia en confianza" dice. Por último, Alberto del compartiriado del barrio han empezado a fuego con su proyecto. Alrededor de 50 personas que llegan a unos de los barrios más pobres y se ponen a socializar con la gente, saludar a todos y jugar con los niños. Una reacción fria y desconfiada en un principio, se convierte en sentimientos encontrados cuando empiezan a limpiar las calles. Con mascarillas guantes y palas dándolo todo para apilar la basura he intentado hacer de ese barrio de chabolas un lugar más habitable. Y todo tipo de reacciones. Gente que se une a ayudar, y agradece en infinito, y gente que dice que no va a servir de nada que son esfuerzos inútiles. Alberto en cambio me dice que lo tiene claro, ellos no lo limpian por limpiar, sino para desperrar la consciencia a esas personas que los miran. Que vean que entre todos podemos hacer un lugar mejor allá donde estamos. " Se nos ha acercado una mujer católica diciendo que éramos un
ejemplo para ellos y que hacían una gran labor en verdad, esto ha sido el empujón que necesitábamos, para no perder la fe y seguir confiando en que esto merece la pena".

DEJANOS EMPAPAR

 

Pues parece ser que llevamos aquí 4 días. Increíble. Increíble porque parece que llevamos semana y media. No puede ser que ya andemos por Calcuta como "Pedro por su casa", que crucemos las calles toreando los coches mejor que Paquirri con un toro de Lidia, que regateemos con tanto arte y que hayamos pulido tanto la técnica de colarnos en los autobuses. Tampoco os asustéis, que ya os veo venir! Esto es normal en esta bulliciosa ciudad. Únicamente nos hemos mimetizado en los aspectos básicos.
Los compartiriados se desarrollan de fábula. No solo ayudan a los "ayudados" y a los implicados en él, sino también al resto cuando nos contamos las experiencias todos juntos por la noche. Las anécdotas que podemos sacar de ellos son miles: para llorar,
reírse, emocionarse... El compartiríado del barrio está dejando una fuerte huella, ¡Hasta la televisión India ha llegado la noticia, señores! Chavales quitando la basura acumulada y sedimentada por doquier. ¿Por qué? La respuesta es sencilla: gratuidad. Gratuidad por ver en ellos a Cristo, porque a pesar de no conocerles, hay amor para la entrega de cada uno a cambio de nada. Es el hecho de venir de otro continente para amar. No es un "tener que" sino un "querer". Asombrados vemos los frutos: los niños se unen a ayudarnos; los adultos, a llevar los pesados cubos al vertedero; las madres, mandando a todos sus hijos a trabajar y así, la alegría y el sentimiento de unión se va contagiando continuamente. Barrio ha dado la oportunidad también de entrar a las casas donde nos abrían las puertas, como la de una joven casada con un hombre de 50 años que abrió su corazón a uno de nosotros y le regaló unas pulseras que ella misma ató. Más tarde aprendimos lo que aquello significaba. Atar una pulsera a otra persona
era algo simbólico de atarse uno mismo al otro a través de una amistad fuerte, tanto como los nudos que se hacen.
En el mundo en el que nos movemos, donde todo es frío y superficial no suele darse la ocasión de toparse con esto. Haciendo un contraste entre ese y este mundo, nos choca recibir tantas muestras de cariño como la anterior. Vemos, aturdidos, como dando tan poco, recibes tanto de gente que no tiene nada pero vale todo.
Cambiando de tema, hace un día recibimos la visita de Kiril, un chico de Barcelona que había decidido venirse a la India tan sólo 10 días antes. Así que así se plantó en Calcuta, solo, con su maleta y un billete de vuelta. 19 años, lo dejo ahí. Por casualidad, nos encontró y nos siguió. Nos confesó que ninguno de sus amigos era creyente y que
no había tenido la ocasión de hacerse amigos cristianos, pero que viendo nuestra hora santa habia creído y que nunca se había sentido tan acogido en un grupo. Y resulta que ahora, Kiril y su guitarra son uno más del grupo. Vemos cómo la Providencia llega cuando menos te lo esperas.
El domingo tuvimos la oportunidad de visitar una de las casas de la madre Teresa situada en un barrio muy humilde. De camino ahí, Empezó a llover como es típico aquí en época de monzón. Cantando a pleno pulmón y corriendo bajo esa ducha monzónica, terminamos empapados y con la ropa mojada pegada al cuerpo mientras que los indios nos miraban e incluso sacaban alguna que otra foto. Caminando por ese barrio lleno de lodo, malos olores, basura y charcos que ocupaban calles nos fuimos abriendo paso y lejos de sentir molestia o de tener que soportarlo, decidimos elegir estar mojados.
Añadir, también, a petición expresa de Don Arturo, el "ataque mortífero" que sufrió a manos de una de las sisters cuando esta lanzó un banco.
Por lo demás, por fin vamos subiendo el nivel culinario tras algún que otro incidente como el de tirar una paella entera sin querer y dejar sin cena a la mitad. Pero no empecéis a hiperventilar, al final consiguieron cenar gracias a nuestro amigo indio de en frente! El otro día algunos chicos hicieron entrada triunfal a la hora de la cena, pelados sin sus melenas a lo "pantene". Parece ser que la moda "Caillou" está calando pero bien.
A la madre de J.Caro decirle que su hijo ha aprendido a utilizar la máquina de coser por si quiere poner en práctica su destreza con el hilo a la vuelta.
Para concluir, daros las gracias, papá y mamá, por esta oportunidad y por todo cuanto estamos valorando todo. La aventura sigue y nosotros cada vez con más ganas de crecer, conocer y empaparnos de todo apoyados unos en los otros y con un gran espíritu de equipo.

DESCUBRIENDO UNA NUEVA CALCUTA

 

Calcuta es como un sueño. Esta mañana nos hemos despertado con la humedad incrustada en el cuerpo y el calor golpea constantemente mientras trabajamos. Los olores, los animales sueltos por la calle, los ruidos, la basura acumulada en las calles, la pobreza más brutal que hayamos visto jamás y a pesar de ello, calcuta nos parece un sueño.
Hoy hemos visitado en el colegio new light de kallahat a los hijos de las prostitutas del barrio. Ninguno de ellos llega a los 10 añitos de edad, muchos estan desdentados, tienen heridas infectadas por toda la piel, piojos e incluso alguna discapacidad que no puede tratarse con tan pocos medios, pero son lindos. Cuando hemos entrado en esa
habitación con poco más que pared y suelo se les han iluminado los ojos con una alegría inmensamenta contagiosa; que bonito es poder llevar esa alegría a alguien, nosotros que no somos nadie ni nada más que caras limpias y sonrisas en medio del mundo sórdido que les rodea. Los niños se cuelgan de nuestro cuello, nos cantan canciones y nos enseñan juegos de palmas.
Hoy nos hemos dado cuenta de que a pesar de esa piel color aceituna, de esos dioses con cabeza de elefante y de esos pies descalzos con los que recorren calcuta de una punta a otra, son niños y tan niños como nosotros a su edad. Les gusta que les digamos que hacen bien los deberes y que les aplaudamos cuando bailan, también les gusta que les levantemos por el aire, pero lo que más les gusta con diferencia es que les demos besos y les sentemos sobre nuestro regazo; están deseando recibir un poco de atención y sobretodo de cariño en ésta jungla que es Calcuta. Es maravilloso como las personas del barrio nos dan los buenos días, se hacen fotos con nosotros e incluso nos cantan canciones, también nos escoltan hasta el colegio cuando llegamos por las mañanas.
Creo que ninguno de nosotros nos imaginábamos lo que era la pobreza cuando aterrizamos aquí, pero sin embargo, que pobres hemos sido a veces y que ricos son ellos, que les basta una caricia para creer de su día, un día valioso.
Calcuta es definitivamente mágica, caminamos por las calles y vemos ruinas y suciedad, pero si te fijas bien, también puedes ver los colores brillantes en las paredes, en los templos, en los vestidos y en las caras pintadas. Aquí hay belleza y si te fijas
mejor aún, puedes empezar a ver personas, almas como la tuya que vagan sonrientes celebrando lo único realmente importante en ésta vida: estar vivos y juntos.

APRENDIENDO A MIRAR

 

Increíble... Ejemplo de generosidad y simpatía. Yo creo que es algo que hemos experimentado todos y cada uno de los que hacemos este maravilloso viaje. Además gente a la que no le sobran las cosas. Tan desprendidos de su cariño, hospitalidad y pulseras....
Y nosotros mientras tanto en el puente entre las dos Calcutas la Calcuta de los pobres y de los ricos.... Y que difícil de transitar con consciencia y respeto. No lo digo por un despilfarro por nuestra parte, pero a veces es tan latente! Por ejemplo, las personas que se encargaban de comprar comida de un centro comercial, volvían diciendo que no tenia nada que ver con la ciudad que eso era un palacio. En cambio, ninguno nos
plantearíamos comer como lo hacen ellos en uno de los puestos de la calle donde la higiene parece una ilusión.
Hoy día 17 los voluntarios que estamos en las casas de las sisters teníamos el día libre así que nos hemos dividido entre las casas de Don Bosco, el barrio y una casa de leprosos. No sé si os hemos hablado del voluntariado en Don Bosco, pero es bastante manual, cosas como pintar, restaurar, en casas para niños discapacitados y huérfanos.
En el barrio más gusanos, ratas, pintura y más cariño aún. Las familias cada vez se abren más y nos acogen como a hermanos. Es aquí donde muestran esa generosidad de la que hablaba, Sabíamos que les enseñaríamos a mantener las calles limpias y un poco de "ciudadanía". Y la lección nos las dan ellos dando lo que no tienen de la manera más altruista del mundo!! Y lo mismo en uno de los hoteles, nos han regalado a todas las niñas un sobrecito con pendientes o collares, deseando mucho amor y ofreciendo su amistad para siempre... En España podríamos pensar que es algo tonto o incluso interesado. Pero en sus palabras y gestos solo desprenden inocencia y generosidad...
Inocencia... Me hace pensar en los leprosos que hemos visitado hoy. En sus cuerpos tullidos, en esos muñones, en las llagas. Además de las sonrisas y miradas transparentes. Podriamos pensar que lo único que despertaría sería compasión y tristeza. En cambio tenían ese gozo contagioso de la persona que está cerca de Dios. A muchos nos a comovido esa sencillez con la que sonreían y nos daban la mano. Cómo quien no se sabe enfermo, como quien se sabe amado por Dios. Tanta simpatía
que hemos empezado a cantarles y bailarles a su alrededor. Un momento de conexión brutal. Que poder el del canto y la danza, ellos muchos no nos podían mover, pero el vernos les contagiaba nuestra felicidad. Hemos compartido muuuchos Namastes. Ya en vez de la paz en la misa, nos saludamos con el Namaste hindú, que significa algo así como reverenciar y reconocer la deidad de la persona que tienes delante. Pues eso mismo hacíamos a los enfermos de lepra, joyitas del señor.
P.d.: el viaje desde calcuta a Puscar ha dificultado el envío de las cartas pero seguimos en contacto ,todos bien. Después de un viaje de 30 horas en un tren del siglo pasado estamos todos sanos y salvos. Más detalles en la próxima carta. (Keep calm and keep praying )Y preparados para arrasar esta ciudad con el amor De Dios.

RUMBO A PUSKAR: EL TREN

 

Hoy amanecemos por segunda vez aquí, en Pushkar. No sabéis qué delicia es salir de la habitación con un golpe de aire cálido en la cara y ante semejantes vistas: varias colinas se extienden ante nosotros tapizadas en verde pudiéndose distinguir templos entre el paisaje. El resto, son llanuras dedicadas al cultivo donde se ven a las mujeres con sus coloridos saris trabajar en ellos. Qué idílico suena todo esto, eh!! Pues se acabó lo bueno porque pienso transportaros al famoso tren de las 33h.
Fue un viernes 13 cuando partimos de Calcuta, los autobuses que nos llevaban a la estación llegaron con horario indio (tarde, por si alguno se pierde...). Visualizad la imagen: 200 jóvenes frente a la fachada del Hotel Circular, ocupando 2 carriles de carretera, apoyados en sus maletas mientras volaban proyectiles de cajitas de fideos para cenar y como no, los indios haciendo fotos.
Los autobuses llegaron finalmente y nos dispusimos a meter todo el equipaje. Cuando dieron las 21.00, nuestros autobuses arrancaron motores y cual gitanos entre cajas, cajitas, maletas y maletones, con cuidado de que no se salieran por las ventanas, nos dirigimos a la estación de Kolkata. Para nuestra suerte, el tren solo se había retrasado hora y media, ¡pues los retrasos aquí pueden alcanzar fácilmente las 11h!
A veces parece que tenemos declarada la guerra al tiempo, pero con HAKUNA, encabezada por El de arriba, nadie puede!! Batimos tiempo de embarque en tan solo 10 minutos. 200 personas. Ni Fernando Alonso. Eso sí, como no había quien se enterase de cuál era su sitio, optamos por elegirlo a nuestro libre albedrío. Tal fue nuestra decisión, que no fueron pocos los que a la mañana siguiente se levantaron a las 5.00 am, desorientados, con un indio a los pies de su cama diciendo cosas
incomprensibles, “hamala hamalaaa”. Lo tradujimos como un sal de mi cama.
Ahora bien, ¿cómo sobrevivir a un viaje de 33h? Pues rodeado de los mejores. Si que es cierto, que hubo momentos en los que el calor, la suciedad tanto externa como la del propio cuerpo, el cansancio, el bullicio tiraba para abajo. Pero nada que no solucione un paquete de toallitas Dodot, un cepillo de dientes y un paquete de galletas (y por favor, evitar el paso por la zona de las letrinas). Gracias a que unos afortunados tuvieron sitio en la zona VIP del tren, todos pudimos tener nuestro momento para recomponernos ahí.
Parece mentira, que este viaje que se avecinaba como una pesadilla, se convirtiera en algo tan maravilloso: el conocer a gente nueva, el celebrar cumpleaños, el superar al cansancio y apatía de uno mismo, el disfrutar del paisaje... hasta poder ingeniárnoslas para celebrar misa en un vagón (tarea ardua si habéis visto alguna foto del tren), clases
de guitarra, distendidas conversaciones, revolcaderos improvisados... Una auténtica pasada!! Esto no nos lo quita nadie.
El tren iba a un ritmo... como diría... intermitente. O a 5 por hora o a 200. Así se retrasó 4h, lo que nos vino de perlas para no cortar el sueño y poder dormir una noche más a bordo.
Una vez llegados a nuestro destino, nuestros hércules subieron todas las maletas a los autobuses. Cuando digo subir, es subir de verdad, al mismísimo techo de los autobuses. Sin pedírselo, sin quejarse. Fue genial verlos con una sonrisa en la cara, escalando por el bus y subiendo las pesadas maletas, una detrás de otra. Todos terminaron empapados pero recompensados con grandes botellas de agua fría.
El trayecto en bus ya fue una tontuna comparado con el del tren, entre guitarras, canciones y risas se pasó volando. Tres autobuses con gente en el techo y en los asientos haciendo el indio como he hace en la India rumbo a Pushkar.

AVENTURA EN EL DESIERTO

 

Os escribo desde la mitad del desierto de Rawla a 45km de Pakistán, al oeste de India en un campamento base para las largas travesías y safaris en Jeep, llegamos hoy a las 7.00 am después de andar 4 horas en la oscuridad y un viaje en bus de 12 horas. Nos esperaban huevos revueltos para desayunar. Para la mayoría son los primeros huevos revueltos que comemos desde de la llegada a Pushkar y qué bien nos han sentado! Pero la ciudad sagrada de Brahma también tiene secretos y los más espabilados ya han encontrado un restaurante español donde la tortilla supera casi a la de la Abuela. Como sabréis, está prohibido por ley comer carne, pescado o huevos en sus alrededores.

No os voy a engañar, el viaje en bus ha sido cansado, durmiendo de cualquier manera unos sobre otros. Despertar general repentino y bajar del bus todos confusos a penas sin saber dónde estamos con el macuto al hombro y algunas linternas frontales por grupos. Parecía que íbamos a la guerra. Gracias papá por habermela metido en la mochila sin pedírtelo. Como me ha pasado con la linterna a mi, nos suele pasar a todos a cada tanto con otras cosas. Estáis en todo, en verdad... ¡Cómo se os empieza a echar de menos! Aquí estoy en una colchoneta sobre el suelo, algunos en camastros o en chabolas. El plan era caminar por noche en la brisa fresca, ver el amanecer y dormitar durante el día, para evitar el calor de las horas puntas. Algunas teníamos miedo de no aguantar, de que hubiera bajas. Bastante gente lo está dando todo aún enferma aguantando este calor, animandose a venir. Le he preguntado al guía qué temperaturas hace y me dice que 42ºC, que no hace calor para lo que suele hacer. No me quiero imaginar cuando llega a los 52ºC. Esta noche lo que nos ha salvado era esa brisa fresquita porque también hacía bastante calor.

Las tres koreanas que vienen con nosotros en el grupo, bromeaba con que se volvían a su país, que no venían al desierto. Pobres! Están asustadas con tanto español. Jajaja... Es que Hakuna ha llegado hasta Korea, ya hay jóvenes allí adorando al Señor cada lunes. ¡Qué grande es!

A pesar del calor, cansancio y cola interminable para la ducha, con los altavoces, buena música y pollo con patatas fritas que vamos a comer casi se siente uno como en casa. La supervivencia no consiste en otra cosa que en la adaptación y el contento con lo que tienes, sobre todo aquí en el desierto. Y lo que no está en nuestras manos encomendarlo al Señor. Hoy me acordaba de cómo gente me había dicho que había que prepararse para ir a la India, pero cuando llegas te das cuenta de que en España no es fácil de practicar no tener cadena en el baño; o como nos ha pasado esta noche, dormir rodeados de sapitos, trepados por escarabajos peloteros del desierto, y escorpiones. Esto después de la primera bendición cristiana que se ha dado en este desierto.

Magnífica la Misa y Hora Santa durante el atardecer sobre una duna en mitad de la nada. Luego ha aparecido la Luna. Parecíamos los primeros pobladores de la tierra.

En verdad es tal cual, vamos cayendo poco a poco con las diferentes plagas de bacterias y virus. Casi somos más los enfermos que los sanos. Sino es descomposición son vómitos, y sino otitis, tenemos para elegir. Nos diferenciamos gracias a la botella de suero naraja radiactivo, y aunque no sea tuya y se la estés sujetando a a tu amiga la gente te preguntara: ¿cómo estás?

Y gracias a Dios que casi contamos con protomédicos como Jero y Bego. Porque al ser tantos como un regimiento las bajas y lesiones abundan. Pero keep calm and continue praying. Esto se veía venir desde el minuto 1 en la India aunque todos vayamos traficando con la solución alcohólica para la higiene de manos.

El equipo de las cartas hemos estado reservando esta información, pero suponemos que ya estareis enterados por vuestros hijos, y sino suponemos que después de 3 semanas con los polluelos lejos ya estaréis más relajados y no estaréis en modo pánico. Jajajajajajaja.

Después de esta pequeña confesión vuelvo al desierto, al safari en jeep. Una flota de jeeps nos conduce entre un oleaje de dunas, manadas de camellos y nómadas del desierto. Abdul pisaba fuerte y entre las voces y la música a tope hemos disfrutado como enanos. Daba igual el hecho de habernos tragado medio desierto. Estábamos eufóricos y a la vuelta subidos al techo de los autobuses o asomados a la ventanilla del coche. Por la noche hemos descansado un poco y a las 3 nos hemos puesto en marcha otra vez hasta las 7 de la mañana cuando hemos llegado junto con el amanecer a los autobuses, que nos esperaban en un poblado super pobre de pastores y niños sucios que pedían dinero. Es domingo el día del Señor así que poniendo unas piedras por altar hemos hecho una Misa comulgado en unión con Él y con todos. Unidos por la Comunión y el cansancio hemos cogido los macutos y hemos subido al bus, donde hemos caído como chinches. Ahora viaje de 12 horas de vuelta pero ya llenos de emoción e ilusión por volver a los compartiriados.

CALCUTA: UN DÍA EN DON BOSCO

 

 ¿Cómo puede alguien anhelar tanto vivir? ¿Cómo puede alguien ser capaz de sonreír en tan precarias condiciones? ¿Cómo una mirada perdida color azabache puede tornar instantáneamente en la faz más radiante?

El matutino despertar de las Calles de Calcuta no deja indiferente a nadie. Calles cochambrosas, habitáculos en plena acera, mugre a ras de suelo, amplia gama de desagradables olores, el corretear de las ratas, graznidos de cuervos, una constante y caótica sinfonía de pitidos de automóviles y el bochornoso calor húmedo. Sin embargo, es posible que a través de esta descripción, no describa cabalmente lo que veíamos todos y cada uno de los integrantes de este equipo: Encanto. La falta de dignidad es una realidad a la orden del día en Calcuta, sin embargo, fuimos a ayudar y salimos con más de lo que atesorábamos, y eso es algo que nunca podremos olvidar.

Como cada mañana, el grupo destinado a la zona de don Bosco, situado en las afueras de Calcuta, se reagrupaba entre el caos y la multitud de la ciudad en un equipo para tomar un autobús de aspecto hojalata con un calor interior sofocante. 50 jóvenes, que no se pierda ninguno. Los voluntariados en don Bosco se dividen en 3 casas: Enfermos (psíquicos y/o físicos), tuberculosos y orfanato.

La primera impresión en la toma de contacto con los enfermos, tuberculosos y huérfanos fue su timidez. Se aprecia a simple vista que el primer día todos están cohibidos y sorprendidos. Sin embargo, progresivamente y a lo largo de una semana, tras muchas sonrisas, canciones y bailes fueron abriendo su corazón hasta el punto de atar lazos e intercambiar flores y regalos (un símbolo de unión en la India: Raksha Bandhan). Parece costoso poder lidiar con gente enferma y con problemas con los que nunca nos hemos visto envueltos, sin embargo, todas las máscaras, prejuicios, miedos, aversiones e inquietudes desaparecían al cruzar el umbral de la puerta de cada uno de los centros de Calcuta. Tengo la corazonada de que esta realidad ocurre gracias a Dios, que nos usa como marionetas para cuidar impecablemente de sus predilectos. Es indescriptible el amor y paz que transmite el contacto físico y visual con los enfermos en los centros. En el centro de tuberculosos el doctor de planta nos confirmó una sorprendente y grata mejoría de salud por parte de los pacientes que habían estado en contacto con nosotros. Existen muchas curas en forma de medicamento, pero no hay mejor cura que el amor. Habíamos conseguido hacer sentir queridos a estos hombres y mujeres, y ellos nos han enseñado que siempre hay lugar para una sonrisa y amar bajo cualquier circunstancia.

Percatando la falta de amor, miseria y monotonía con la que han coexistido a lo largo de sus vidas, llama la atención la sincera expresividad de sus sonrisas, una sonrisa suya vale por 1000 de las nuestras, y es algo que hemos aprendido a valorar en este compartiriado. Vivir nuestra suerte en comparación a la suya no nos hace mejores ni peores, nos hace distintos. A pesar de ello, en mi opinión, ellos han dado zancadas de gigante para ganarse el amor eterno. A la gran mayoría de pacientes que hemos tratado, Dios les ha entregado una cruz con la cual han tenido que cargar toda su vida cargada de miseria, falta de amor y tristeza. Estos son los favoritos de Jesús, los primeros en alcanzar su presencia eterna. Nosotros, Hakuna, detestamos llamar voluntariado a nuestra labor en este país, optamos por denominarlo compartiriado. Nuestra labor aquí y en nuestra vida es compartir el peso de la cruz del prójimo. Nosotros tenemos la suerte de tener familias maravillosas que nos lo han dado todo sin dar nada nosotros a cambio. Uno de las lecciones que hemos comprendido es la necesidad de dar sin tener que recibir nada a cambio, nos sentimos tan agradecidos… Paralelamente, otra lección aprendida a través del equipo y los enfermos es la erradicación de la autosuficiencia. Debemos dejarnos hacer por ÉL, solos no podemos.

Que poco hace falta para estar bien y que poco se comparte al mundo. Realmente, quien no vive para servir, no sirve para vivir.

PUSKAR: UN DÍA EN EL BARRIO GITANO

 

Hoy hemos estado pintando un colegio en un barrio gitano de Pushkar. Así contado puede parecer algo pequeño y sencillo, y, realmente lo es. Es algo sencillo, igual que los niños de allí van sencillamente sin ropa y su clase consiste sencillamente en una habitación gris de hormigón con cuatro paredes y una puerta; y es algo pequeño porque la habitación de hormigón es la mitad de grande que cualquiera de nuestras cocinas y en ella se hacinan para aprender algo tan básico como contar una treintena de niños. Realmente hay mil cosas más importantes y más grandes que pintar el cole del barrio, pero como decimos aquí: el mar son gotas puestas con cariño y no cubos de agua arrojados a ciegas que contituyen un esfuerzo puntual, desmedido e incostante. Con esto quiero decir que arrojando un poco de luz sobre las paredes de hormigón lo que hacemos es regalar un pedacito de infancia a los niños gitanos; no les regalamos ropa ni les damos comida, lo que les damos es un trozo de tiempo, un trozo de verano, que para ellos supone al menos dos años de ir a clase y estudiar a todo color, un trozo de ilusión, un recordatorio de lo importantes que son.

Asi pues, día a día y poco a poco estamos pintando el cole de un color azul celeste que envuelve a los niños como el mar envuelve nuestras costas en agosto, primero con luz y después con alegría. Los niños son ahora nuestros amigos, nos reciben por la mañana a las puertas del poblado y nos conducen de la mano hasta nuestro destino, luego se quedan con nosotros en el cole mientras trabajamos y nos enseñan trucos de magia con palos, canciones y palabras en su idioma. Muchos de éstos niños tienen heridas en la piel que se extienden con horror por todo el cuerpo, otros tienen mal formaciones ( dedos de más, ojos desviados y pies doblados ) y otros incluso sufren algún trastorno mental no identificado, a demás muchos de ellos no llevan ropa. Sin embargo allí están, todos juntos en el mismo aula y con las mimas ganas de atención y cariño que cualquier niño español que vaya a clase limpio, alimentado y con amigos de su edad. La conclusión a la que quiero llegar con todo esto, es que si existe una necesidad básica en el hombre cuya falta suponga la muerte, es la necesidad de cariño, de saberse existentes y amados. Los hombres, las mujeres y los niños podemos vivir en la pobreza material más absoluta, pero lo único que nos mata, lo único que nos anula en éste mundo es la falta de existencia, la falta de reconocimiento por parte de la humanidad, la falta de dignidad al fin y al cabo. Creo que hay algo que solamente podemos regalarnos los unos a los otros: la importancia de ser alguien.

A pesar de todas estas historias que os contamos, suponemos que estais impacientes por saber si estamos bien o no, algunos os quedasteis preocupados con la última carta. Pues bien, estamos estupendamente, muy vivos y muy conscientes de la suerte que tenemos que estéis allí pendientes de nosotros y deseado abrazarnos. Nos morimos de ganas de veros, aunque aquí estamos felices y disfrutando. Creedme si os digo que os llenaría de orgullo ver como funcionamos aquí, como nos cuidamos los unos a los otros y como nos transmitimos la fuerza necesaria para continuar cada día dejándonos la piel en el barro. Muchos notaréis el cambio y realmente estamos ansiosos por demostraroslo. Sin vosotros no habría sido posible tanta ayuda, os queremos y estáis en nuestras oraciones todos los días.

PUSKAR: EXPERIENCIAS DE COMPARTIRIADO

 

Un buen día comienza! Nos levantamos con una música sonando en nuestras cabezas que ponen para despertarnos a todos, la verdad que cansados por la fiesta romana del día anterior, cada uno a su voluntariado, uno de los grupos empieza en una de las casas de ancianos. Desde partidas muy emocionantes de bingo que incluso nosotros disfrutamos mas que ellos, hasta bailar sin parar con los niños. Otro de los grupos, en el colegio de niños discapacitados, en mi caso, puedes notar la felicidad de cada niño solo porque estas a su lado sacándole una sonrisa, haciendo puzles, jugando a los bolos con una persona ciega, que aunque ni si quiera llegue a tocar un bolo ya se pone contento tras decirle que lo ha hecho muy bien… nos podíamos bloquear, compadecer o cortar con alguien así, alguien que según nuestras necesidades debería sufrir por su situación, pero que poco cuesta ser feliz!! Una vez acabados los voluntariados tuvimos la oportunidad de descubrir y de probar una comida india llamada Poha, acompañados de una experta chef India. Al acabar el plato hubo diferentes opiniones, a unos les gusto más y a otros menos… esa tarde tuvimos la gran suerte de poder escuchar el testimonio de un compañero nuestro. Hemos tenidos ya varios, te ayuda a valorar lo que cada uno tiene y aprender de las experiencias de los demás, empatizando con personas que han tenido vidas diferentes a la de uno mismo. Con esto aprovechamos momentos para preguntar nuestras inquietudes y poder comprender mejor a la persona. No es tan fácil que una persona se abra para los demás, la verdad… GRACIAS.
Ya la necesidad de los compradores compulsivos fue saciada yendo al pueblo de Pushkar a mirar y comprar cosillas. Estábamos todos fascinados por las tiendas de especias, ropa y demás, y además quedamos muy impactados porque a cada paso vamos encontrando gente que esta en busca de dinero o comida. A mi un chico tres días antes se me acerco para que le comprara leche en polvo para su hermana pequeña… y Reyes y yo saciamos su necesidad comprándole lo que nos pidió. Y ayer mismo el chico se acerco de nuevo a pedirnos otra vez la leche en polvo porque decía que se le había acabado, esta vez tuvimos que decir que no sabiendo que el que compramos tiene cantidades para un mes.
Como no, no faltaron la misa y la hora santa para adorar al Señor.
Y por la noche para finalizar una gran peli de San Pablo, otros prefirieron quedarse charloteando o irse a dormir.

HASTA SIEMPRE INDIA

 

Hoy empezamos el día con un GodBreak toda la mañana en vez de voluntariado… asi aprovechamos a rezar un rato! La verdad que se agradece de vez en cuando dedicar una mañana solo al señor. Nos han propuesto escribir una carta explicando un poco la experiencia de uno mismo en la india, y dentro de un año nos la enviaran y podremos ver nuestra carta desde otra perspectiva. A continuación tuvimos un revolcadero (donde cada grupo opina y discute sobre distintos temas) y una charla de D.Josepe hablando del noviazgo, nos quedamos con dos cosas claves, diferenciar la sensibilidad del sentimentalismo y que la superficialidad no es superficial. Para finalizar bien nuestro viaje tuvimos una gran cena con pizza, pasta, sandwiches, y cerveza por primera vez en la India.
Y una gran fiesta de despedida… qué rápido se nos ha pasado a todos este mes. Somos un montón y cuando llegamos ninguno nos imaginábamos la cantidad de gente que íbamos a conocer y la profundidad de las amistades que íbamos a forjar… todo est lo celebramos en una supe fiesta, la más larga que hemos hecho en la India. Hasta las 5 estuvieron los más marchosos. Felicidades a los DJ, música clave. Era fiesta elegante todos nos vestimos con nuestras mejores galas, estrenamos algunos de los vestidos que compramos en el pueblo el otro día. A pesar de las moscas imparables que y la humedad constante 24/7, ponerse guapos y lucir estrenos sube mucho los ánimos. La noche empezó con una preciosa luna llena que la iba tapando un eclipse. No entendí muy bien el tipo que era pero de blanca pasó a ser roja sangre, aquí en India se dice que a esa luna le puedes pedir cualquier deseo que se cumplirá. El momento climax a las 3 de la mañana cuando cantando en la hora santa a poníamos al centro a nuestra primera razón del viaje. Hanna una de las coreanas lo describe como la búsqueda de la felicidad en cristo. Las fiestas en Hakuna como todos los compartiriados y resto de actividades tienen la misma finalidad, servir al Jesús.
Cogemos el tren en nada… que nervios mañana amanecemos en agra!!! Rezad por este super viaje de vuelta. Ojala todo salga bien, y que la virgen nos proteja.

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